Referencias e inspiraciones. Parte 1.

Una de las cosas que más hemos disfrutado durante el desarrollo de unmemory son las referencias. Aquí va una primera lista en la que seguro no están todas.

Killer Kittens: Este es el nombre de nuestro grupo de protagonistas. Está sacado de unas fiestas sexuales llamadas The Killing Kittens, eventos “pensados para animar, liberar, generar confianza y permitir la experimentación, dentro de un entorno seguro dirigido por mujeres. Burlesque, máscaras, casas ornamentadas, mansiones campestres.” Se nos ocurrió cuando buscábamos cómo las Killer Kittens podían robar sin consecuencias. Pero para explicar esto, es necesario volver al principio.

La idea de tener un grupo de chicas viene inspirada en varias fuentes como el Barbie Liberation Organization, un grupo artístico y activista de los 90, enmarcado dentro del movimiento culture jamming, que “robaba” muñecas barbies y juguetes G.I. Joe para cambiarles el mensaje pregrabado por otros que pusieran en evidencia el machismo de la sociedad o la cultura de consumo. Una referencia actual pero más política y provocadora serían las Guerrilla Girls o las Pussy Riot, y aunque nunca fue una fuente de inspiración, el uso de los pasamontañas de los colores (Capítulo 4) desembocó inevitablemente en una casualidad.

Pero la intención siempre fue que las Killer Kittens se pareciesen más a los Yes Men que a las Bikini Bandits. Siempre las imaginamos con más clase, como Carmen San Diego o las chicas de Ocean’s Eight. Quizás un poco más irreverentes y alocadas, más parecidas a las protagonistas de The Bling Ring y con más mala leche como las chicas de Wild Things.

El caso es que teníamos la idea de un grupo de arte formado por chicas, inteligentes, guapas, reivindicativas dentro de un movimiento contracultural como el culture jamming, cuyas obras consisten en performances que denuncian el consumismo o el poder de los medios y las grandes corporaciones. En ese contexto, nace la idea de su último proyecto: robar el dinero de los corruptos pero no para dárselo al más pobre, si no al más listo, ocultándolo a la vista de todo el mundo en lugares públicos que cualquiera pueda acceder. Una suerte de juego de realidad alternativa (ARG) donde cualquier ciudadano puede seguir las pistas, solucionar los puzzles y dónde el premio consiste en el botín real robado a los villanos de la sociedad.

Así llegamos a las fiestas sexuales para la élite. Fiestas para peces gordos, banqueros y políticos corruptos a los que invitan para aprovechando que están allí, robar en sus casas. El golpe tiene muy poco riesgo, porque en caso de que intenten algo contra cualquiera de las chicas, ellas tienen material grabado (vídeos de los encuentros sexuales) para pararles los pies. 

De todos modos, la muerte de una de las integrantes cambiará todo, y aunque su obra esté acabada, nunca llega a estrenarse. Una historia que no está en unmemory, si no en la Libreta Roja.











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